Hoy, os lo translado aquí, os recomiendo su lectura, y la doy las gracias a Silvia por colaborar con el proyecto.
POR UNA CESÁREA RESPETADA (Silvia - Del blog Creciendo con Emma)
Esta imagen ha dado la vuelta al mundo, una bebé da la mano al médico que está realizando la cesárea. Es la que me ha inspiró el tema de este post, una cesárea también debe ser respetada.
Recuerdo perfectamente aquella ecografía sobre la semana 30 en la que nos dijeron que Emma venía en transversal, así que o cambiaba de postura o sería cesárea. Ella siguió hablando, pero yo ya sólo pensaba en el parto. Habíamos preparado cada detalle, pero ahora nos encontrábamos con que todo podía dar un giro enorme, para el que no estaba preparada. Además, mucha gente no me comprendía, para ellos una cesárea no era para tanto, si ya con las suturas que hacen ni se nota, así te ahorras los dolores del parto, es mucho más cómodo... No entendían que no quería estar dolorida los primeros días de vida de mi hija, que no quería que la llegada al mundo de mi hija se pareciera más a una apendicitis que a un parto, y sentía que no iba a poder vivir la experiencia de parir. Suerte que tenía a mi lado a mi pareja que como estaba construyendo conmigo el nacimiento de nuestra hija me entendía y simplemente me apoyaba.
Con los días fui tomando perspectiva y busqué alternativas, posibilidades para que la niña cambiara de postura. Consulté en la lista de correo del El Parto es Nuestro sobre la versión cefálica externa (VCE), una maniobra por la cual desde fuera se gira al niño para colocarle, y allí entontré apoyo, información y algunos consejos más como la moxibustión, acupuntura, posturas que podía hacer para ayudar a la niña a moverse... Mi ginecóloga no estaba muy a favor de realizar la VCE por considerarlo agresivo y no asegurarnos totalmente que la niña iba a volver a cambiar de postura, pero me tranquilizó mucho diciéndonos que había tiempo suficiente, y efectivamente, un día note un movimiento extraño en la tripa, intenso, y supe que o se había sentado o por fin estaba en posición cefálica. En la siguiente ecografía me confirmaron que ya estaba bien colocada y encajada. Respiré. Sin embargo muchas mujeres no tienen esa suerte y a pesar de todo tienen que someterse a una cesárea. En muchos casos a los sentimientos negativos que yo experimenté cuando vi que no iba a poder vivir mi parto, se suma un protocolo que no respeta ni a los padres ni al niño, que dificulta la lactancia y la recuperación durante el puerperio, y que, en muchos casos, daña emocionalmente.
Pero ¿hay alternativa?, ¿Se pueden hacer las cosas de otro modo? ¿Se puede vivir una cesárea como una experiencia positiva? Yo creo firmemente que sí, pero para ello deben de tenerse en cuenta algunas cosas.
* Para empezar, que de verdad sea necesaria, no por prisas, porque tu anterior hijo ha nacido por cesárea, por mala praxis hospitalaria, por exceso de intrevencionismo, planificación de vacaciones del personal, cambios de turno, protocolos obsoletos etc. Las cesáreas salvan vidas, eso es innegable, la asociación El Parto es Nuestro (EPEN) ha elaborado un listado de las situaciones en las que está indicada esta intervención. Hoy en día aún se practican demasiadas innecesáreas.
En los casos en los que la cesárea es la única opción, el personal e incluso los padres deben de tener en cuenta que, además de una operación es la llegada al mundo de una persona, así que el trato no puede ser el mismo que cuándo operan de un riñón, no es comparable. Por ejemplo:
* No programar la cesárea. Sólo cabría programar la cesárea en caso de que haya un motivo médicoque lo justifique. (No conozco exactamente cuáles serían estos motivos, si alguien los sabe me vendría estupenda esa información). Programar una cesárea tiene consecuencias negativas para el bebé y para la madre, el trabajo de parto se desencadenará cuándo el bebé este listo para nacer, y ésto inundará tanto a la madre, como al bebé de un torrente hormonal que es fundamental. Aquí tenéis un fragmento del libro editado por el Ministerio de Sanidad: Maternidad y Salud. Ciencia, Conciencia y Experiencia.
"En una cesárea programada la transición neurohormonal es absolutamente brusca, de forma muy diferente a como sucede en un parto fisiológico o vaginal. Así en el recién nacido los noveles de catecolaminas y cortisol son relativamente bajos tras una cesárea programada. Se ha comprobado como esta ausencia de catecolaminas se relaciona con una complicación relativamente frecuente y conocida en las cesáreas programadas: el ditrés respiratorio. Además estos bebés de cesárea programada que no han tenido esta descarga de adrenalina a menudo tienen hipoglucemia e hipotermia. (...)
Algunos autores han visto cómo la cesárea programada altera la respuesta maternal. En estudios de neuroimagen funcional se ha comprobado como las madres que dan a luz por cesárea programada tienen una respuesta significativamente menor en el cerebro al llanto del bebé."

* La mujer puede estar acompañada por la persona que ella elija,
es importante sentirte bien, protegida, tener a alguien conocido al que
hablar, al que apretar la mano si lo necesitas, y que esa persona pueda
también vivir el nacimiento de ese bebé y ayudar a la madre a lograr
cómodamente estar piel con piel con su hijo.
* Las vías y demás instrumental médico que tenga que tener la madre puesto, si es posible, que los dejen todos en uno de los brazos,
de forma que cuando el niño haya nacido la madre pueda sostenerlo de
forma cómoda con el brazo que queda "libre", es importante, además de
para poder abrazarlo, olerlo, sentirlo, acariciarlo, conocerlo al fin y
al cabo... Para que pueda colocarse a su hijo en el pecho, y empezar a
lactar cuánto antes.
* Que no os separen, el niño puede perfectamente estar
con su madre, a pesar de estar siendo intervenida, ni los brazos ni los
pechos está comprometidos si la anestesia es epidural, así que no puedo
entender qué motiva a separar al bebé de su madre. Ésto ocurre además no
sólo durante la intervención, sino que en ocasiones la madre pasa a
recuperación donde está horas sin poder ver a su hijo. Si a ésto le
sumamos que puedan dar al recién nacido algún biberón pues ya
imaginaréis que la instauración de la lactancia se complica
sobremanera.
Y ésto no es una utopía, en algunos hospitales como el 12 de Octubre, se van acercando a esta forma de actuación ante las cesáreas, queda trabajo por hacer bajo mi punto de vista pero van avanzando. Aquí tenéis su documento informativo sobre la "Cesárea con acompañante".
Aún así se podría dar un paso más, el Doctor Fisk realiza lo que él llama cesáreas naturales, pero eso ya lo dejo para otro post de momento, os adelanto esta imagen que habla por sí sola y el enlace a la entrada del blog de El parto es Nuestro: Cesárea con tacto, donde tratan sobre de este procedimiento.